La casa estaba en silencio… y ese fue el peor sonido
- clinica12pasoscuen
- 16 dic 2025
- 2 Min. de lectura
🏠 No porque faltaran voces, sino porque faltaba lo que antes llenaba la casa: la risa, la confianza, las conversaciones simples, esa tranquilidad que uno no valora hasta que la pierde.
Usted lo nota en cosas pequeñas:
En que ya no se habla igual en la mesa.
En que las puertas se cierran más fuerte.
En que todos se miran antes de decir algo.
En que hay temas que se evitan… como si nombrarlos pudiera romper lo poco que queda en pie.
🧠 Y entonces llega ese silencio…
ese silencio que no descansa, que no abraza, que no calma.
Ese silencio que duele.
👥 Hay un momento que muchas familias viven y casi nadie cuenta:
cuando usted está con su gente… pero siente que están lejos.
Están en la sala, están en el comedor, están en la misma casa…
pero cada uno está cargando algo distinto.
La mamá cargando culpa.
El papá cargando impotencia.
Los hijos cargando confusión.
Los hermanos cargando rabia.
La pareja cargando desconfianza.
Y usted, en medio de todo, tratando de mantener la casa funcionando como si no se estuviera desmoronando.

🔄 A veces no fue una gran tragedia la que cambió todo.
A veces fue una acumulación.
Un problema que se repitió.
Una promesa que se rompió.
Un “perdón” que se volvió rutina.
Una discusión que dejó cicatrices.
Un “ya no puedo más” tragado en silencio.
Y sin darse cuenta, la familia empezó a vivir así: con cuidado.
Cuidado con lo que se dice.
Cuidado con lo que se pregunta.
Cuidado con lo que se siente.
Cuidado con llorar, porque “si lloro, me quiebro”.
Cuidado con hablar, porque “si hablo, se arma”.
❤️🩹 Usted extraña cosas que parecen simples, pero eran todo.
Extraña poder hablar sin miedo.
Extraña reír sin culpa.
Extraña dormir sin sobresaltos.
Extraña no estar imaginando escenarios.
Extraña, incluso, esa versión de su familia donde nadie tenía que ser fuerte todo el tiempo.
Porque eso es lo que no se dice:
cuando una familia vive algo duro por mucho tiempo, se le olvida cómo se vive en paz.
Y lo normal se vuelve sobrevivir.
🩺 En CETAD 12 Oasis, creemos en algo simple:
las familias no deberían atravesar el dolor en soledad.
Acompañar no es juzgar.
Acompañar es sostener.
Es ordenar.
Es ayudar a recuperar lo que se ha ido rompiendo sin que nadie se dé cuenta: la comunicación, los límites sanos, la calma, el vínculo.
✨ Si hoy su casa está en silencio… y ese silencio le duele, no lo minimice.
A veces ese silencio es una señal de que la familia ya cargó demasiado.
Y también puede ser el inicio de algo distinto:
el inicio de volver a hablar,
de volver a respirar,
de volver a sentirse familia.
Porque sí… se puede reconstruir.
Y no tiene que hacerlo solo/a.
CETAD 12 Pasos: cuando la familia ya no puede más, acompañamos el primer paso hacia la recuperación.

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